Aborrezco
los detalles, pero se sonrojan mis mejillas en momentos cursis que no logro
persuadir.
Era más
fuerte mi temor a sentir, pero basta su grata presencia en mis pensamientos logran
mis días animar.
Odio
las cursilerías, pero amo tanto la
sonrisa tonta que sale a relucir cuando tus ojos me miran y no la logro
encubrir.
Detesto
la ternura, pero adoro aun más que ante ti mis demonios son frágiles y sienten
la necesidad de amar.
Extrañas
sensaciones invasoras, se apoderan de mi mente y endulzan mi alma. Par de
demonios internos ya andan danzando de felicidad. Oh, dulce dueño de la inspiración. Palabras
deambulan por el cuarto, sollozando de fervor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario