domingo, 1 de junio de 2014

Amar el odio a sentir

Aborrezco los detalles, pero se sonrojan mis mejillas en momentos cursis que no logro persuadir.

Era más fuerte mi temor a sentir, pero basta su grata presencia en mis pensamientos logran mis días animar.

Odio las cursilerías, pero amo  tanto la sonrisa tonta que sale a relucir cuando tus ojos me miran y no la logro encubrir.

Detesto la ternura, pero adoro aun más que ante ti mis demonios son frágiles y sienten la necesidad de amar.




Extrañas sensaciones invasoras, se apoderan de mi mente y endulzan mi alma. Par de demonios internos ya andan danzando de felicidad.  Oh, dulce dueño de la inspiración. Palabras deambulan por el cuarto, sollozando de fervor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario