lunes, 2 de junio de 2014

Dulce y mendaz


   Inescrupulosa mujer, admiro estremecida tu habilidosa manera de engañar. De todas tus mendacidades yo no pude escapar. Me has hechizado, bruja egoísta. Ahora es cuando me siento más afligida al saber que mis emociones sencillas para ti solo fue nimiedad. Desconcertada te pienso, te maldigo, te quiero, pero aun luego de todo este horrible momento sigo amándote, musa de mis cuentos.

  Tan frágil sin ti me siento, como el sol que cada mañana golpea mi cara, pero disfruto del caluroso destello.Admirable doncella, la dama de negro… ¿Cómo olvidarla tras todo este juego? Dulce mirada, caricias forzadas, voz delirante y pasión flameante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario