domingo, 12 de enero de 2014

Un adiós eterno






Desde la prueba positiva su vida le dedico y todo su amor le dedico, pero el tiempo para ella había llegado. Su hija, su princesa, su razón de vivir la tenía en brazos mientras le agradecía por cada segundo de bienestar y seguridad. Aunque existieron peleas son más los recuerdos llenos de amor y felicidad. Lagrimas caían y eran los sentimientos más sinceros los que protagonizaron aquella dulce despedida entre aquellas mujeres genéticamente emparentadas.  





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